Los Reyes Magos existen y tengo la prueba Leer más en: http://www.cleoveo.es
Hace tiempo escribí una carta a los Reyes Magos de Oriente que todavía espera respuesta. Ahora estoy segura de que en cualquier momento llegará. ¿Quieres saber por qué? Esta es mi experiencia mágica con la noche de Reyes. Atrévete a soñar y no dejes que los más pequeños se la pierdan. Los Reyes Magos existen y si eres madre o padre pronto lo descubrirás:
Son las 9 de la noche y acabamos de cenar. En el salón ya está todo preparado, hemos limpiado y colocado nuestro mejor par de zapatos y les hemos dejado una bandeja llena de turrón, unas copas de champán y hasta cebada para los camellos. <<¡A la cama todo el mundo!>>, grita mamá. Hoy le hacemos caso sin rechistar porque esta noche ¡vienen los Reyes Magos!, y si nos pillan despiertas pasarán de largo con sus grandes camellos.
Sin embargo no voy a poder dormirme, ¡estoy tan nerviosa! La emoción incontrolada se mezcla hasta con miedo y me meto bajo las sábanas sin atrever a mover ni un solo músculo. Tengo mucho calor pero no pienso moverme, si los Reyes entran y me ven despierta se irán sin dejar nuestros regalos. ¡Espera! ¡Oigo pasos! ¡Quieta Cristina, quieta! ¡Tengo miedo, tengo mucho miedo...!
He debido dormirme, cojo el reloj de la mesilla y ¡oh, todavía son las 6! No aguanto más, el salón estará lleno de regalos, los Reyes ya se han ido, ¡tenemos que levantarnos ya! Despierto a mi hermana pero no piensa escucharme, ella quiere dormir más y me llama pesada. <<¡Marina, despierta, que ya han llegado los Reyes Magos!>> Sigue sin hacerme caso así que desesperada corro a la habitación de mis padres: <<¡Papá, mamá, han llegado los Reyes Magos!>> Mi padre abre un ojo, mira el reloj y gruñe: <<¡Vete a la cama!>>. <<¿Pero no lo comprendéis?>>, le pregunto sorprendida: <<¡Que han venido, que han venido los Reyes y el salón está lleno de regalos! ¡Tenemos que levantarnos!>>. Mi madre abre los ojos risueña y se incorpora susurrándome: <<Vamos hija, vamos a ver si han venido, deja a papá que duerma un rato más. Vamos a preparar el desayuno y cuando esté todo listo despertamos a estos dormilones...>>.
Así vivíamos cada año la noche de Reyes en casa, la noche más mágica del año, lo que venía después no importaba, eso era lo de menos, nada comparado con la espera, la ilusión, los nervios y la sorpresa que todo aquello me producía, así era yo. Creo que fui la niña que más tardó en descubrir el verdadero origen de estos señores de Oriente. Todavía recuerdo una pelea en el comedor del colegio con otros niños que ya lo sabían. Yo estaba en 5º de EGB y todavía creía ciégamente en ellos. Al llegar a casa le dije a mi madre: <<Mamá, en el comedor del colegio los niños se portan mal y por eso sus padres les tienen que comprar los regalos. Los Reyes Magos ya no quieren visitarlos, ¿verdad? Encima, ahora me quieren convencer a mí de que no existen>>.
Fue entonces cuando mi madre me lo confesó todo, me pasé días llorando. <<¡Es mentira!>>, le grité, y no quise creerla. Fui corriendo a escribirle una carta a los Reyes Magos y les dije a mis padres: <<Os voy a demostrar que sí existen, ellos me responderán>>. Todavía espero respuesta a esa última carta. ¡Qué duro fue descubrir que no existía la magia!
Ahora, 25 años después, vuelve de nuevo esta bonita tradición al convertirme en madre. Este es el primer año en que nuestro hijo Leo, con casi 3 años, será consciente de ese momento. Ojalá podamos reconstruir para él ese mágica noche que tanto hacía volar mi imaginación. Ojalá este loco mundo que habitamos, cada día más y más consumista, más y más materialista, sea capaz de seguir soñando y no acabe con momentos tan especiales como este. Ojalá nos permita creer de nuevo que sí existen estos misteriosos señores. Ahora de nuevo miro cada día el buzón segura de que en cualquier momento llegará su respuesta.
No comments:
Post a Comment