El articulo #12 La paternidad nunca será como la maternidad fue originalmente visto en Blog Cleoveo
En el episodio anterior charlaba con Alex PerDel, un padre implicado y volcado en la crianza de su hijo. Parejas, como la que forman Ro y Alex, donde las tareas se planean y reparten de forma equitativa y donde la frase 'te ayudo' no existe, no son tan habituales. Espero que el ejemplo cunda y pronto deje de ser noticia hablar de familias de este tipo. Pero, independientemente de esto, seamos realistas, la paternidad nunca podrá ser igual que la maternidad ni vivirse de la misma forma. Paternidad y maternidad no son lo mismo y tampoco quiero que lo sean.
Suscríbete al podcast aquí: Itunes || Ivoox
Tenemos tetas, Ileana Medina
En este episodio quiero abordar un tema políticamente incorrecto, quizá me meta en un jardín, pero no soy precisamente de las que dicen las cosas pensando en lo que la gente quiere oír. Tampoco creáis que soy la más valiente, ni mucho menos. Si me he decidido a abordar este tema ha sido gracias a una fantástica mujer que descubrí hace pocos días, Ileana Medina.
Mónica de la Fuente, directora de Madresfera, entrevistaba hace unos días a Ileana en su gente chachi de Buenos días Madresfera. Una mujer con un enfoque de la maternidad maduro, sólido y atrevido con el que me siento muy identificada. Os recomiendo muy mucho escuchar esta entrevista y echar un vistazo a su blog tenemostetas.com si es que todavía no lo conocéis.
Hablaría de un montón de cosas que hicieron clic en mi cabeza al escuchar esta entrevista pero hoy, concretamente, os quiero hablar de ese clic que me ha hecho abordar el tema de hoy: la maternidad y la paternidad no son ni serán iguales, ni tampoco creo que debamos luchar para que lo sean.
La paternidad no se parece a la maternidad
Quizá algunas, o muchas feministas, no estéis de acuerdo conmigo pero las mujeres tenemos la suerte de contar con algo único que los hombres jamás podrán tener: las mujeres gestamos, parimos y amamantamos. Estos 3 procesos son los más frágiles y también los más importantes de nuestra sociedad. Solo nosotras los vivimos, y sin embargo los despreciamos cada día y los estamos dejando cada vez más de lado.
Son procesos incómodos, en muchos casos también dolorosos y en otros verdaderamente transformadores, para bien y para mal, pero también son experiencias emocionales únicas que un hombre nunca podrá experimentar. Daros cuenta que somos capaces de transformar un par de células en millones y de ahí en la más perfecta vida inteligente. Todo eso ocurre dentro de nuestro vientre a través del embarazo y solo nosotras podemos hacerlo. Pero no solo eso, la lactancia crea con nuestros hijos vínculos irrepetibles a los que sus padres tampoco accederán nunca. Esto unido a los mil retos del siglo XXI que nos hacen ser mucho más fuertes y capaces, nos hacen crecer y superarnos como mujeres y madres cada día.
Demostraríamos muy poca inteligencia si renunciasemos a una experiencia como esta para ser igual que los hombres. Yo no quiero ser igual que un hombre, estoy orgullosa de ser mujer y de ser diferente a un hombre. Me gusta sentir y pensar diferente a ellos y estos tres procesos que comentaba son algunas de las cosas que nos hacen únicas. ¿Por qué tantas veces nos empeñamos en aparentar embarazadas perfectas, en tener partos completamente indoloros o en dar lactancias muy cortas o inexistentes?

Maternidad consciente sin complejos
Cuando estamos embarazadas si que nos suele gustar lucir barriga siempre que solo sea eso: un cuerpo perfecto con una gran barriga. Pero si el parto no ha ido bien, cuanta menos gente lo sepa mejor, y si me pueden drogar hasta casi perder el sentido mientras doy a luz mucho mejor. Tras el parto, si puede ser, una pastilla para evitar la subida de la leche, porque dar el pecho es un rollo, se me van a caer las tetas, y la lactancia me va a mantener demasiado atada a mi hijo.
Estoy poniéndome en el extremo, con esto no quiero decir que no haya que cuidarse en el embarazo, que no haya que ponerse la epidural al dar a luz o que el biberón no sea una opción y una alternativa posible y perfectamente respetable. Soy la primera que me cuidé mucho durante el embarazo, -a mi manera burra de hacerlo-, que me puse epidural, -aunque me hizo efecto cuando Leo ya había salido-, y que me planteé muy mucho si dar el pecho a mi hijo.
Sé que las cosas nunca son blancas o negras y que, por ejemplo, en el caso de la lactancia, muchas mujeres lo intentan y sufren problemas que se lo impiden o no reciben la información que hubieran necesitado. También sé que los protocolos de parto en los hospitales no lo ponen muy fácil precisamente y que cada embarazo es un mundo. Pero, precisamente por eso, permitámonos vivirlo, contarlo y aprender de ello, dejemos de intentar ser perfectas, dejemos de compararnos y dejemos de intentar parecernos a la peor versión de un hombre.
No quiero la igualdad
No es que no quiera la igualdad. Lo que quiero decir es que la igualdad que yo quiero es otra, y no sé si a eso lo llamaría igualdad. Quiero ser una mujer, única y diferente, porque ser diferentes nos enriquece a todos los niveles, porque pensar diferente, sentir diferente, gestar, dar a luz y amamantar a mis hijos son experiencias que me hacen ser cada vez una versión un poco mejor de mi misma.
Además, quiero una sociedad que cuide de mi, que cuide mucho mejor de esos 3 frágiles y vitales procesos para que se conviertan en lo más placenteros y sencillos para nosotras en pleno siglo XXI. Una sociedad que entienda que cada maternidad es única de cada madre y de nadie más. Una sociedad que respete todas las opciones ya sean de teta o de biberón, de crianza en casa o en guardería. Pero dando toda la información y trabajando por una conciliación real, no abriendo más guarderías. Por supuesto, también pido un estado que me de todas las opciones para elegir cómo desarrollarme personal y profesionalmente y lo haga posible.
Ileana hablaba, no solo de alargar los permisos de maternidad y paternidad sino de una opción nueva: que cada familia pueda repartirse esos permisos como quiera y que si, por ejemplo, una madre quiere continuar con su lactancia pueda sumar a su permiso de maternidad el de paternidad, si así lo decide libremente la pareja. No me parece una mala opción. Desde luego hay mucho que pensar y que avanzar y otras sociedades, las nórdicas, para tomar como referencia.

Maternidades irreales
Me encantó el ejemplo que ponía esta madre bloguera sobre maternidades que no existen. No son reales esas madres que crían a sus hijos las 24 horas en casa, nada de guarderías, abuelos o canguros y que cocinan magdalenas ecológicas. Tampoco son reales las que llevan a sus hijos a las guarderías desde los cero años, no les ven en todo el día y no cambian un ápice su vida al convertirse en madres.
Ser madre es ser consciente de que tus hijos te necesitan 24 horas y darte cuenta de que no eres capaz de darles todo lo que te demandan. El reto está en convertirte día a día en una madre cada vez más amorosa que comete mil fallos pero que lo sigue intentando sin perder su condición de mujer. Este es el motor y el reto que te hace crecer cada día. Las otras situaciones ni son reales ni te harán superarte. Ileana, cuánta razón tienes.
Este al menos es también el reto para mi: procurar ser la mejor madre para Leo, metiendo constantemente la pata, y lograr sacar adelante cleOveo, ese proyecto que su nacimiento inspiró y por el que lucho igualmente cada día. Ahora, tres años después de comenzar, estamos a punto de lanzar una nueva versión de nuestra innovadora prenda ecológica para bebés con toda la experiencia y el feedback de decenas y decenas de familias que ya lo han probado. Un diseño que nace con el objetivo de lograr lo mejor para tu hijo, lo mejor para ti y lo mejor para el planeta, todo un reto.
Queremos que diseñes con nosotros este nuevo modelo. ¿Te apuntas? Solo tienes que suscríbirte a nuestra newsletter. Hazlo ahora y descubrirás todas los beneficios de nuestro nuevo mono reversible cleOveo, conocerás a las personas y la historia que lo están haciendo posible, podrás elegir el estampado de la nueva colección, tenerlo antes que nadie con un 40% de descuento y además personalizado solo para ti. ¡Apúntate!
Espero no haberme puesto muy filosófica, dramática o transcendental. Vaya, creo que sí lo he hecho, perdonadme si ha sido así. Solo espero que este episodio os haya permitido reflexionar un poco sobre la maternidad, sobre nosotras y sobre cómo las cosas pueden ser diferentes. Ojalá sea así y este post se convierta muy pronto en algo anecdótico y anacrónico sin fundamento. Será una buenísima señal. Será la señal de que las cosas al fin han cambiado.
Me encantaría que me dierais vuestra opinión sobre todo ello o que me propusierais cualquier otro tema relacionado con la maternidad que os interese. ¡Espero todos vuestros comentarios aquí abajo! y si preferís escribirme de manera privada o más personal sabéis que podéis hacerlo escribiendo a contacto@cleoveo.es. Estaré encantada de recibir vuestros emails y os responderé seguro.
Muchas gracias por estar ahí, un fuerte abrazo y nos vemos en el próximo episodio, si tu quieres, claro : )
No comments:
Post a Comment